31.3.12

Señorita Inspiración (por Nerwis G. Olivar)


-         -- Lamento llegar tarde, sé que llevas tiempo esperándome, pero para mí es duro venir a --despedirme. No, no te levantes, esto no tardará mucho.
-          --¿Por qué haces esto?
-          --Porque mi presencia ya no es necesaria
-          --¿Qué te hace pensar eso?
-          --Tu actitud
-          ¿tanto he cambiado?, sigues ocupando un gran lugar en mi corazón
-          --Un lugar no es suficiente, desde que ella apareció, no soy necesaria.
-          --¡Ella no es tu rival!
-          --¿Qué no te das cuenta? Es a ella quien le escribes.
-          --Ella te representa a ti, tú eres parte de ella.
-         -- No, no es así, yo solía ser la única ¿sabes?,  la especial, tú me escribías, tú me elogiabas; pero luego ella apareció, un día de diciembre ella te cautivó, y yo pasé a segundo plano.
-         -- Tal vez tienes razón, pero ella solo es tu materialización, ella está en este mundo, aunque al ---igual que tu está muy lejos de mí.
-          --¡Lucha por ella!
-          --¿Para qué? Ella no me querrá
-          --¿Y te vas a rendir?, ese no es el poeta que conocí
-          --¿Poeta? No soy más que un soñador, tú eras quien inducía que yo escribiera algo. Desde que te fuiste no escribo lo que me gusta y no me gusta lo que escribo
-          --Pero ella está allí, escríbele
-          --No puedo, me faltas tú, señorita inspiración
-          --Señorita sí, pero inspiración ya no. Al menos no la tuya, ella me ganó, ella es tu señorita inspiración
-          --¡No quiero  que te vayas!
-          --Si no me voy no iras por ella, y ella se merece un poeta como tu
-          --¡No soy poeta, soy escritor!
-          --Si escribes con el corazón para mi eres poeta
-          --¿Entonces es un adiós?
-          --Es más que eso, decir hasta siempre es mejor.

Eso fue lo último que me dijo la ahora señorita esperanza, antes de esfumarse frente a mí. Quiero creer que no se fue y aun la espero, pero estoy comenzando a creer que es verdad lo que me dijo, debo ir por ella ¡reuniré el valor! Debo ir por esa que me cautivó el corazón, ¡prepárate que por ti voy!, señorita inspiración.